DE CERO A CIEN

Alimentación

Hábitos simples que te sostienen. Sin dietas, sin culpa.


No necesitas una dieta perfecta para empezar. Necesitas algunos hábitos que puedas sostener: tener comida de calidad a mano, proteína en cada plato, agua cerca y carbohidratos que te den energía en lugar de quitártela.

Antes de empezar

Para qué existe esta guía

Esta guía tiene un propósito: activarte. Si llevas tiempo sin moverte, es tu punto de partida. Si antes entrenabas y lo dejaste, es tu invitación a volver a elegirlo.

La alimentación que encuentras aquí no es una dieta: son hábitos para mejorar, un primer paso hacia la vida que quieres experimentar.

  1. 1Actívate
    Empieza a moverte y a comer mejor con lo que tienes hoy.
  2. 2Sostén
    Repite hasta que estos hábitos sean parte de ti.
  3. 3Invierte en ti
    Cuando los domines, busca profesionales que diseñen tu rutina y tu alimentación según tus requerimientos y objetivos, hazte tus chequeos médicos de rutina y evalúa, según tus metas, el mejor camino para continuar.

Esta es una guía general para mejorar tus hábitos, no un plan nutricional personalizado. Si estás embarazada o en lactancia, tienes diabetes, una condición renal u otra condición de salud, o estás bajo tratamiento, consulta con un profesional de la nutrición antes de hacer cambios.

Pequeñas decisiones que hacen el trabajo por ti. No tienes que aplicarlas todas: elige una esta semana.

01

Si te cuesta dejar el azúcar, no la tengas en casa

El entorno decide más que la fuerza de voluntad. Lo que no está en tu alacena no se come a las 11 de la noche. Compra lo que quieres comer, no lo que quieres evitar.

02

Si no te gusta cocinar, cocina un solo día

Elige un día (por ejemplo el domingo) y deja listo: una o dos proteínas, un cereal o legumbre, verduras lavadas y cortadas. Durante la semana solo armas el plato. Calidad lista en tu heladera.

03

Proteína en cada comida

Huevo, pollo, carne, pescado, yogur, queso o legumbres. Te sostiene, te da saciedad y cuida tu músculo, sobre todo si entrenas.

04

Agua a la vista

Ten una botella siempre cerca: en el escritorio, en la cartera, en el auto. Si la ves, la tomas. Muchas veces lo que parece hambre es sed.

05

Fruta entera mejor que jugo

La fruta entera trae fibra y te llena. El jugo es azúcar rápida, aunque sea natural.

06

Lee las etiquetas

Si el azúcar (o jarabe, glucosa, dextrosa) aparece entre los primeros ingredientes, es una golosina con otra presentación.

07

Compra con lista y sin hambre

Ir al súper con hambre es comprar con antojo. La lista protege tus decisiones.

08

Come sin pantallas

Comer despacio y presente te ayuda a notar cuándo ya estás satisfecha.

09

Un día de más no borra nada

Si una comida no salió como querías, no compenses ni te castigues. La siguiente comida es una nueva oportunidad de elegirte.

Frutas: elige según lo que te dan

Siempre enteras, nunca en jugo. Apunta a 2 o 3 frutas al día, variando colores.

Banana

Tu fruta de entrenamiento

Aporta potasio, que ayuda a la función muscular y a prevenir calambres, y energía fácil de usar. Ideal antes o después de entrenar.

Manzana y pera

Fibra · cómelas con piel

La piel concentra buena parte de la fibra, que te da saciedad y cuida tu digestión.

Kiwi

Fibra · vitamina C

Uno o dos al día ayudan al tránsito intestinal y suman vitamina C.

Frutos rojos

Arándanos, frutillas, frambuesas

Mucha fibra y antioxidantes con poca azúcar. Cómelos tal cual: sin endulzantes ni miel, que les quitan justamente lo que los hace buenos.

Naranja y mandarina

Vitamina C · en gajos

Mejor en gajos que exprimida: así conservas la fibra y no tomas azúcar de golpe.

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La consistencia también se sirve en el plato

DE CERO A CIEN · @deceroacien.ep